Nueve claves para la novena estrella de Cruz Azul

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Por: El Mojado

1- La motivación de Reynoso: el entrenador cementero llegó entre dudas de los aficionados por su contratación porque no tenía un gran paso por el futbol mexicano. Pero después de las sacudidas iniciales, el peruano logró llevar al club a un récord de victorias y de puntos en un torneo corto. La motivación es más notoria en la charla posterior a conseguir el avance a la final: “Así juntitos en los minutos finales. Esta no se nos puede escapar”. También en el medio tiempo de la final de vuelta contra Santos, según Pablo Aguilar, Reynoso habló fuerte con sus jugadores, para pedirles que despertaran de un primer tiempo complicado, con lo que ganaron el campeonato en los últimos 45 minutos del torneo.

2- Las rotaciones: el primer partido de la liguilla, Reynoso lo jugó sin dos de sus más importantes futbolistas en ataque como titulares: Orbelín Pineda y Jonathan Rodríguez. Es un ejemplo de la forma en la que Reynoso planteaba partido a partido y no se encargó de formar únicamente un equipo base. Para muchos, esta decisión fue errónea, pero el título demostró que no era así. Por el contrario, no repetir alineaciones provocó un efecto claro. Ese es:

3- Recuperar futbolistas: Este torneo, todos aparecieron cuando se les necesitó en Cruz Azul. Por ejemplo, entre los defensas del equipo, cuatro tienen más de 32 años, por lo que ligeras variaciones en esa línea permitían dar fuerza a los centrales o a los laterales, según fuera necesario. Otro ejemplo: El partido de vuelta de las semifinales lo iba a iniciar Bryan Angulo, pero se lesionó en el calentamiento, por lo que entró de último momento Santiago Giménez, quien hizo el gol que selló el pase a la final. Sebastián Jurado, Shaggy Martínez, Walter Montoya, Elías Hernández o Santi son ejemplos de futbolistas que mejoraron su nivel en el campeonato, por las oportunidades para jugar distintos partidos.

4- La amplitud de la plantilla: Este punto viene de la mano del anterior. Reynoso otorgó nuevas posiciones a algunos futbolistas, como Ignacio Rivero, o les preguntó a otros qué función les acomoda más, como Pol Fernández. Puso a algunos que podrían ser considerados suplentes a jugar de inicio contra los rivales con los que mejor podrían funcionar, con resultados que están a la vista de todos. La base mexicana de Cruz Azul también fue fundamental, con hombres como Chuy Corona, Luis Romo, Orbelín Pineda, Julio César Domínguez, Rafael Baca o Roberto Alvarado, que quisieran muchos equipos del futbol mexicano.

5- El orden defensivo: Muchas de las victorias de Cruz Azul en el torneo fueron apenas por un gol de diferencia. Se podría decir que ganaban con lo justo, pero nadie podría reclamar porque esos triunfos dan tres puntos también, y llevaron a los récords y el campeonato. La amplitud de plantel de la que ya hablaba provocó que las combinaciones de jugadores fuera vasta, por lo que se complementaban las virtudes y se reducían las carencias. Tanto fue el orden que eso ocasionó:

6- Colgar ceros: De los 23 partidos de liga que jugó Cruz Azul este semestre, en doce terminaron sin recibir gol. Podríamos darle el mérito a Chuy Corona, quien sí estuvo en plan grande como arquero, pero incluso de los dos partidos en los que él no atajó, que tuvieron a Sebastián Jurado como portero, uno de ellos fue ganado sin goles en contra. En la liguilla, dejaron sin anotar al sorprendente Pachuca, que venía en racha goleadora; y también a Santos en el juego de ida, con una ventaja que al final definió el campeonato.

7- El aspecto psicológico: Era fundamental entender esto y Cruz Azul lo hizo en el mejor momento. Más allá del ambiente en el plantel, La Máquina sumó un refuerzo para la liguilla: el psicólogo deportivo Antonio Rivas, que en realidad trabaja para Necaxa pero es aficionado cementero. ¿Qué hubo de diferente con otros equipos que tuvo Cruz Azul y no pudieron levantar el campeonato? Un poco de mérito debe tener Rivas.

8- Los símbolos: Pero también hubo algunas otras muestras de unidad y compromiso, como el hacer viajar con el equipo a una cruz de cemento construida por los futbolistas hace algunos meses. Esa cruz representaba el peso de la afición y los cooperativistas, pero también la fuerza que puede tener el equipo en conjunción. Cruz Azul además implementó este torneo la existencia de parches para celebrar marcas icónicas del club, como los existentes en las camisetas de Corona, Baca y Alvarado cuando cumplieron 400, 200 y 100 partidos con el equipo. Hubo también un parche especial por el aniversario 94 de la fundación, a utilizarse justo en la semifinal de vuelta. ¡Así se crea identidad con tus futbolistas!

9- Regreso a las bases: Pero ya que estamos con símbolos, la presencia de dos hombres exitosos e identificados con el club fue fundamental. Primero el Conejo Pérez, arquero histórico de Cruz Azul, que ahora es entrenador de porteros y también, por supuesto, Juan Reynoso, el líder de la defensa que cubría al Conejo en el campeonato de liga de 1997. La apuesta arriesgada por Reynoso funcionó a la perfección. Tal vez no era tan difícil imaginarse que había que intentar con los líderes del éxito anterior. ¡Con resultados inmediatos!

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